Editorial:
Un punto de inflexión.

Estimados Lectores,

La tragedia del 11 SEP 2001 -a la que a)condenamos como un acto de agresión y b)consideramos innecesario referirnos en detalle- ha cambiado sustancialmente ciertas percepciones, tanto a nivel nacional como a nivel mundial.Nos referiremos a los cambios del escenario mundial, en primer término, para luego expandir sobre los cambios a nivel nacional.

En las horas, días de crisis inmediatamente posteriores a los infaustos sucesos, se barajaron diversas hipótesis sobre la participación argentina. Durante el debate suscitado (que entendemos necesario para una sociedad democrática), fue palmariamente evidente el desconocimiento de legisladores y otras personalidades respecto a las capacidades y potencialidades reales de nuestras Fuerzas Armadas. Por ejemplo, cierto legislador (no particularmente conocido por sus conocimientos sobre defensa) sostuvo que "los soldados argentinos irían con sus viejos FAL a prepararle café a los norteamericanos", desconociendo a)los más de 10 años de operaciones combinadas con la NATO, en distintos escenarios; b) los elogios que han cosechado las tropas argentinas en el exterior; y c)los planes de modernización que, pese a las perennes y progresivas restricciones presupuestarias, se han llevado a cabo.

En el otro extremo del desconocimiento, el periodista Morales Solá señaló que amigos del Presidente de la Nación, residentes en el extranjero, le habían preguntado por la posibilidad del envío de nuestro portaaviones a la zona del conflicto. Claramente ellos desconocían, como bien señaló Morales Solá, que existe una norma, llamada Decreto 360/97, que en sus considerandos expresa:
"que el Portaaviones A. R.A. "25 DE MAYO" ha llegado a su límite de vida útil, por lo que resulta conveniente declararlo en desuso, radiarlo del servicio y disponer su venta, sin esperar que se produzca la reposición inmediata del mismo."

Para muestra basta un botón. Así las cosas, vemos que ha existido una gran imprevisión en materia de Defensa Nacional en los últimos quince años. Los dolorosos hechos pasados han reafirmado el principio de que no existen más naciones neutrales, sino las aliadas en torno al derecho internacional y aquellas que, manteniéndose al margen, violan el orden legalmente constituido.

Esta nueva división del mundo, sin precedente desde los acuerdos de Yalta, no puede encontrar a la Argentina como un participante dubitativo; las alianzas no pueden ser hechas con un mohín de repugnancia o culpabilidad. Es ahora que la Argentina posiblemente se juegue a todo o nada la inserción en el Mundo, único modo de obtener los objetivos nacionales a largo plazo. Pues el nuevo orden mundial, que comenzócon la caída del muro de Berlín (hecho que algunos oradores en la Argentina parecen desconocer) está hoy, si bien herido, afianzándose cada vez más en la comunidad internacional. El caso pakistaní es quizás el ejemplo más patente de ello.

Esta globalización (aunque no nos guste el término) también tiene un precio a pagar. La Argentina ha sido víctima del terrorismo transnacional, ha sufrido injustificadamente este flagelo. Si bien es cierto -afortunadamente- que la República no es un blanco "valioso", no menos cierto es que es un blanco fácil. Leyes que hoy son obsoletas -y empero defendidas ardorosamente por una facción ideologizada- vedan la posibilidad de un manejo eficiente del control del territorio y las tareas de inteligencia. Frente a los fantasmas del pasado que agitan muchos, estamos frente a una amenaza externa concreta, y poseemos los medios para paliarla, al menos en parte. Las Fuerzas Armadas en general, y la Armada en este caso, se encuentran perfecta e incondicionalmente subordinadas a las autoridades legítimamente constituídas. Se debe recordar que, estas fuerzas que son hoy castigadas en el reparto presupuestario, y dejadas de lado -aún en caso de patente necesidad de su empleo- son aquellas mismas fuerzas que apoyaron a las autoridades legítimas de la Nación en crisis internas, que flamearon la bandera Argentina en la causa de la paz a través del mundo y que, hoy por hoy, pueden ser la última línea de defensa frente al artero y cobarde ataque terrorista.

Jorge N. Padín & Santiago L. Aversa
Editores

Monografias/Books by Jorge Nuñez Padin

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